Cuando hablamos de ciudad es importante considerar el contexto en el que estamos hablando ya que aunque pudiera parecer un tema de sentido común en realidad se puede estar hablando de temas diametralmente opuestos. Mientras que ciudad en algunos países puede ser cohesión, comunidad,valor, razón de pertenecer, espacio de oportunidades, ambiente para desarrollarnos aprender y crecer, convivir evolucionar, debate y discusión, el arte es un lugar de inclusión y comercio, negocios, esparcimiento, degustación, un lugar donde puedo ser quien deseo ser sin que otro atropelle mis sueños, un entorno que me permita tener calidad de vida, un espacio seguro donde la cultura el deporte los amigos y la sociedad se entretejen a través de una amalgama que le da una coherencia una lógica al contexto a las formas a los espacios abiertos y cerrados al espacio publico y privado llamada arquitectura. En otros sitios y ya se nos está haciendo costumbre. La gran mayoría de las poblaciones de la zona metropolitana es simplemente un aglomerado de construcciones sin ninguna lógica, apartado de cualquier posibilidad de desarrollo comunitario e individual donde el simple hecho de que un día la calle tenga un raquítico asfalto, no si unas chispas de diseño urbano a partir de unas cubetas de pintura aplicada sobre las guarniciones de diferentes alturas, perfiles tamaños sin posibilidad alguna que una persona con discapacidad si quiera conozca lo que pasa a una cuadra puesto que se encuentra atrapado en un archipiélago sin conexiones físicas que permitan el libre transito de un sitio a otro. Como crear y diseñar Nuevos Centros de Ciudad, nuevos espacios que den identidad a sus habitantes, en una metrópoli como la de la Ciudad de México el Centro se vuelve como un instrumento fetiche y de culto mas que el significado mismo de la palabra. Es imposible a 30 o 40 km de distancia del centro que existe algún tipo de conexión sentimental, económica y en determinado momento sostenible que haga viable un sistema balanceado de actividades. En esta búsqueda es el arquitecto el que encuentra las vías para que las cosas ocurran , desde las más abstractas conjeturas para llevar acabo una idea, hasta gestionar y cabildear la opinión de los involucrados e ir haciendo que las cosas vayan encontrando su cauce, y con la habilidad de ir modificando y adecuando el proyecto conforme se va debelando al publico en general e individual. Tenemos pues que observar la ciudad como una sucesión de planteamiento arquitectónicos que forman un todo, pero a la vez son las trayectorias, y espacios abiertos los que delimitan el espacio ocupable, dando lugar a un dialogo en ocasiones continuo, otras segmentando y en otras mas entrelazado para generar, tensiones y sensaciones distintas en la forma de componer lo que es de todos, el espacio publico. Una ciudad no solo gana su belleza y plusvalía por el tamaño y el precio de la renta del espacio privado si no por la magnitud y cuidado de sus espacios públicos. Los espacios públicos pues cultivan una multiplicidad de experiencias que a su vez dan sentido a la comunidad. Son un canal de comunicación por excelencia y permiten un sentido de pertenencia.